jueves, mayo 15, 2008

Papa




Mi padre es un hombre callado y observador, de esos que prefieren los actos antes que las palabras.
Su oficio de guardián de la ley le ha dejado cicatrices calladas y austeras como su carácter.
Siempre ha preferido un buen gesto antes que un te quiero y no se lo reprocharía nunca porque siempre ha permanecido alerta y cercano en todas las ocasiones.

Cuando era pequeña, todas las noches, justo antes de irme a dormir, mi padre guardaba siempre un tiempo para mí. Se sentaba en su butacón rojo y pasaba el rato, en silencio , cepillando mi larga melena hasta que mamá, cuento en mano, me enviaba directa a los dulces sueños. Así era mi padre, y lo sigue siendo.

Hoy celebramos su cumpleaños.

Felicidades, Don Tato, rey de los peines.


O paraugas do Xosé. Charanga do Cuco de Velhe

7 Mordiscos:

Buen Sur dijo...

Sí, felicidades.

Mordisquitos dijo...

Pues nada, felicidades.

Juanjo dijo...

Una historia preciosa. Si eres tan amable, felicítale de mi parte, por su cumple y por ser como es.

Alberto Cuervo-Arango Rodero dijo...

Qué cosinaaaa!jaja

Felicidades. Tú eres su mejor regalo, my dear.

LA CAÑA DE ESPAÑA dijo...

Yo tambien soy de los que piensan que:
"Obras son amores y no buenas razones"
Un saludo

Anónimo dijo...

Dale un abrazo cuando menos se lo espere y si una lágrima se desliza por tu mejilla, sin duda te adora.

Enigmática

Anónimo dijo...

Fe de erratas, "se desliza por su mejilla, sin duda te adora"