
Mi padre es un hombre callado y observador, de esos que prefieren los actos antes que las palabras.
Su oficio de guardián de la ley le ha dejado cicatrices calladas y austeras como su carácter.
Siempre ha preferido un buen gesto antes que un te quiero y no se lo reprocharía nunca porque siempre ha permanecido alerta y cercano en todas las ocasiones.
Cuando era pequeña, todas las noches, justo antes de irme a dormir, mi padre guardaba siempre un tiempo para mí. Se sentaba en su butacón rojo y pasaba el rato, en silencio , cepillando mi larga melena hasta que mamá, cuento en mano, me enviaba directa a los dulces sueños. Así era mi padre, y lo sigue siendo.
Hoy celebramos su cumpleaños.
Felicidades, Don Tato, rey de los peines.
O paraugas do Xosé. Charanga do Cuco de Velhe
jueves, mayo 15, 2008
Papa
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

7 Mordiscos:
Sí, felicidades.
Pues nada, felicidades.
Una historia preciosa. Si eres tan amable, felicítale de mi parte, por su cumple y por ser como es.
Qué cosinaaaa!jaja
Felicidades. Tú eres su mejor regalo, my dear.
Yo tambien soy de los que piensan que:
"Obras son amores y no buenas razones"
Un saludo
Dale un abrazo cuando menos se lo espere y si una lágrima se desliza por tu mejilla, sin duda te adora.
Enigmática
Fe de erratas, "se desliza por su mejilla, sin duda te adora"
Publicar un comentario