martes, agosto 14, 2007

Adiós hermano

No es que debiera pero ,llegamos pronto al teatro y mientras observaba a la concurrencia, me dio por imaginar la Opera de Paris y su Chagall embebiéndome en la cumbre zumbante del atardecer.
Pero apagaron las luces, se hizo el silencio y los primeros compases rompieron mi ansia. Comencé por escuchar el ronroneo de las punteras sobre el escenario y la respiración de un puñado de bailarines. Me vi al borde del llanto.



Dicen que todas las niñas sueñan con ser bailarinas algún día, pues bien, yo quería, de verdad lo deseaba. Las múltiples lesiones y mi robustez congénita malograron mi sueño de armonía y liviandad.
Todavía ahora hay tardes en las que querría ser bailarina, en las que Prokofiev me tienta y las punteras se caen del armario y lleno el salón de relevés y pas de bureau.

Supongo que hay quien sueña con volar, yo con masticar cada nota, como cuando la música corría por mis venas hasta transformarse en movimiento.

Todavía recuerdo el primer día de clase.
Alguien le había comentado a mis padres que mi capacidad para el ritmo bien se merecía unas cuantas lecciones así que a mis tiernos seis años me coloqué las mallas negras, los calentadores amarillos, las zapatillas y entré en un lugar luminoso y repleto de espejos. Los enormes ventanales ,que tenían vistas a la calle, enmarcaban uno de los edificios más increíbles de la ciudad y yo me agarraba a la barra abrumada con el desasosiego típico de los principiantes.
Poco después nos tumbamos en el suelo para escuchar con atención la Primavera de Vivaldi y me temo que fue entonces cuando comencé a entenderlo todo, a imaginar las historias que podrían contarse a golpe de empeine.

A veces pienso que nunca he abandonado aquella tarde de enero y la sensación de curiosa impaciencia.
Desde entonces y durante casi doce años ,todos y cada uno de los días tuve mi particular cita ,de seis a ocho, con la armonía, que todavía rememoro cuando el espectáculo llena mis retinas.


" If I could make days last forever
If words could make wishes come true
Id save every day like a treasure and then,
Again, I would spend them with you. "

Time in a bottle. Jim Croce



La NüBe

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