domingo, mayo 06, 2007

Teenager




En ocasiones no sé si deseo mirarte y sin embargo la esperanza se detiene en la madrugada.
Arte, música y amor son tus ingredientes..y vuelvo a caer en el mismo asombroso sueño.

Brindemos, pues, por la cándida adolescencia...y que nunca cambien tus manos, que sigan tiñendo de colores estas noches urbanas que tanto nos gustan, que permanezcan siempre las melodías que no podemos explicar, que sigamos sintiéndonos cómplices en lo ajeno.

Porque aquí, en este tiempo, hay algo que nos pide la palabra y nos enajena cuando el murmullo domina sin excepción.

Todo se repite, mi querido teenager.




La NüBe

2 Mordiscos:

casi yo dijo...

Qué dulce estupidez la de la adolescencia!

Ahora me equivoco tanto como entonces, solo que me afecta muchísimo más...

conclusión: cuando llegas a la edad adulta lo único que haces es redondear tu imbecilidad.

Luis Guillermo Franquiz dijo...

¡Uy!, cómo he disfrutado con el reencuentro de tus palabras. Especialmente con el tema que has escogido. Ahora, en ciertas etapas de mi vida, disfruto mucho recreando la mirada en lo que alguna vez fue. Gracias por recordarme que la adolescencia está allí, al alcance de mi mano, en el sueño de una reminiscencia apagada.