Ha llegado el momento de abandonar el trabajo, las manchas de rojo plomizo, los guantes de látex, los disolventes.
Esta tarde, después del fútbol y las cervezas, bajé la cuesta de Cimavilla, quería estar sola, que el viento fresco se llevara tus palabras, las mías.
Soy algo más que aquello que escribo, mis manos restauran, aman, bailan, gritan, toman, acogen, aprietan, mueren, ayudan, conocen. Por más que quieras borrar el peso de mis caricias, seguirán en algún rincón de una noche que no fue más que el disenso entre la búsqueda y el fracaso.
Hay quien todavía no entiende que no pido nada, nunca lo he hecho.
No pedí un café, ni un sígueme, ni un hasta pronto. Nunca pretendí un cielo azul en la pared, ni una llamada para la tarde, ni consuelo ni promesas.
No entiendes que este es mi rincón, el lugar que he escogido para mis tristezas, que es mi sagrario, mi lucha, mi paz. Es el lugar por el que transito cuando Coltrane suena fuera y dentro arden palabras que no pronunciaría.
Aunque nos pese, abundan personajes que no albergan esperanzas, que viven sumergidos en la neblina del pasado. Ya sabes, ni cañera, ni sindicalista, ni fiestera: el barrio bajo está repleto de tías buenas con ángeles equivocados.
Nunca llegaremos a nada.
Cuando repaso el sol en nuestra buhardilla, los escalones con vértigo de muchas tardes en la plaza del Carmen, las cartas en mis bolsillos, los besos en algún portal, aquellas manos del contrabajo, veo uno tras otro el reflejo especular de una misma idea, nada es más terrible que mentir sin conciencia.
Aprendisteis a perdurar con las ideas equivocadas: no exigís pero juzgáis, vivís pero no respetáis, aprovecháis pero despreciáis.
Y sólo puedo pensar que algo hemos hecho mal, y me incluyo porque respiro el mismo fuego, me alimento en la misma música...sólo que no tengo miedo.
Mi derrota sería que comprendierais mis banderas.
La NüBe
viernes, diciembre 22, 2006
Disensos
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6 Mordiscos:
Hay demasiadas cosas sin desvelar intuyéndose por cada esquina de tus palabras. Sería demasiado osado aventurarme a ir más allá de donde la vista alcanza, aunque tus escritos sean de esos que uno no puede evitar leer siempre entre líneas.
Claro que eres mucho más que lo que escribes, y mucho más de lo que has dicho. Y quizá haya gente que nunca pueda llegar a comprender que una cosa no quite la otra, que se puede conjugar más de un verbo en nuestro cuerpo, y mil emociones y pensamientos tan diversos, como la vida misma...
La gente no siempre entiende, aunque pretendan vendernos la idea de que son comprensivos, tolerantes y demás mentiras que se acaban creyendo.
Un abrazo muy, muy fuerte
"el peso de mis caricias, seguirán en algún rincón de una noche que no fue más que el disenso entre la búsqueda y el fracaso" --> qué frase más mortalmente buena!
Mentir sin conciencia es peor que mentir con conciencia? No sé yo, eh, tengo mis dudas.
Yo simplemente disfruto leyendo pinceladas de sentimientos escritos en rojo por ti (aunque aparezcan en blanco). Y disfruto mucho :)
Un beso.
Se me ha erizado el vello. Eres capaz de abrirme en canal.
Me alegro de haberte encontrado.
¿De qué color son tus banderas?
el texto se sale, casi que casi casi duele leerlo. muy profundo, sí.
va el abrazo
Gracias a todos.
Isthar:
Sí, tienes razón, siempre somos más, y siempre son más que palabras...aunque a veces se me revuelva el cuerpo cuando las evidencias contradicen aquello que otros muestran.
A veces no debería, pero creo en las palabras.
"Para...":
Me alegra que disfrutes y gracias por tu amabilidad.
Y no, mentir es reprobable en la situación que sea, quizás no lo expliqué bien, es más una especie de hipocresía moral la que me fastidia..suelo actuar tal y como pienso y no al contrario, por eso me extrañan ciertas cosas..pero está claro que todo el mundo no soy yo, debería tenerlo presente más a menudo.
Mayordomo:
Bienvenido. Es un placer.
Pedro:
Bienvenido también.
Tendría mucho que contar sobre mis banderas, quizás en la próxima ocasión.
Bowie:
Un abrazo enorme para ti tambien.
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