Como Umbral es dios en mi lenguaje, voy a dios todos los días en forma de artículo a dos columnas.
En ocasiones, como hoy mismo, paseo por las calles con uno de sus libros en mi bolsillo y casi a hurtadillas me siento a contemplar las palabras , el color de la tarde entre sus hojas, como los pequeños haces de hierba agitados, dorados al sol tardío del Cantábrico.
Adoro a Umbral porque a diferencia de Valéry que creía que el estilo es una facultad del alma, éste afirma alto y pausadamente: "el hombre es el estilo. Un hombre sin estilo es sólo un peatón”.
Nunca los he olvidado, ni a su Retrato de un joven malvado, que acarició mis manos un tácito y solitario anochecer de invierno en un abarrotado vagón de tren cuando escapaba de un amor maloliente hacía esta ciudad que salvó mis esperanzas.
Fue entonces cuando descubrí ,y me decepcioné otra vez, con mi propia mediocridad, cuando descubrí que para escribir había que ponerle una sonrisa a las heridas y que ,más convencida que nunca, pertenecería por siempre a la saludable y necesaria marginalidad fronteriza que nos ofrece el arte.
Me temo que fue en los libros, desde Umbral hasta Bukowsky, donde adquirí el conocimiento preciso de mi propia feminidad, de todas las mujeres que me han rodeado y que simplemente observaba furtivamente si el peso de su calidad vital: Mujeres soldado, mujeres fatal, mujeres madre, mujeres refugio, mujeres ángel, mujeres metal...
Autorretrato, Egon Schiele
Creo fervientemente , y quizás, me tildéis de poco moderna en esta época en la que las mujeres abanderamos nuestra propia independencia , que habéis sido vosotros, hombres, en ocasiones torpes, tiránicos, quienes habéis desgranado con mayor calidez y exactitud la esencia femenina.
La NüBe
martes, septiembre 19, 2006
Hombres
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4 Mordiscos:
Siempre me sorprendes.
Nadie que te conozca se atreverá a llamarte antigua (en el peor sentido de la palabra).
Te extraño,gordita.
Bueno, no me meteré en cuestiones de "sexos", pero decir que no creo que para escribir se deba poner una sonrisa a las heridas. Te lo digo pq los textos de los que estoy más satisfecho son aquellos que escribo sangrando... No sé, es todo muy subjetivo, como el arte.
OH!
un día estuve en el cementerio marino donde reposa Valery, precioso.
La tiranía tiene nombre de mujer.
Albert, no me digas eso..ninguna tiranía tiene nombre de mujer...no somos la Lilith que la historia o la cultura nos ha atribuido...es tan falso como los cuentos de hadas que nos contaban a las chicas de pequeñas, tampoco las ranas se convierten en príncipes maravillosos.
Un beso, lindo..
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