Atardecía. Debía desentumecerme los huesos.
Nos sentamos en un banco, junto al parque.
Leía a Dostoyevski: "El hombre ama el sufrimiento con pasión, lo cual es un hecho indiscutible. Y digo que amar sólo el bienestar es indecoroso. No estoy aquí defendiendo el sufrimiento, ni tampoco el bienestar. Lo que defiendo son mis propios caprichos, a fin de que se me garanticen cuando sea necesario."
A veces tienes esas cosas Al, que dueles pero te quiero igual.
La Nübe
viernes, julio 21, 2006
Dostoyevski
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 Mordiscos:
Publicar un comentario